En países desarrollados el outsourcing de personal se ha implementado a niveles muy altos llegando a ser
la base de la operación de muchas empresas. Esta tendencia en México ha venido creciendo en los últimos
años, sin embargo, algunas empresas mexicanas, aun no distinguen los beneficios que obtendrán al operar
áreas estratégicas a través de un tercero.
Se incrementan los gastos de contratación de personal, al generarse nuevos proyectos.
Invierten altas cantidades de tiempo y recursos en actividades que no son propias al giro de la empresa.
Un alto número de empresas en México, se enfrentan a la constante y desmedida rotación de personal.
Se incrementan los costos por llevar a cabo más inversión en recursos y herramientas necesarias para
el correcto reclutamiento y selección de personal.
Dependencia de personal interno que elabora las nóminas, seguro social, trámites laborales e impuestos.
Carecen de bases de datos que proporcionen la información correcta y actualizada de los mejores candidatos
disponibles en el mercado laboral.